Rusia se asoma a una nueva crisis económica por las sanciones de Washington

MOSCU.- Rusia se asoma al precipicio de una nueva crisis por las últimas sanciones impuestas por Estados Unidos contra corporaciones empresariales clave para su economía, que ya han provocado el desplome de la Bolsa y la depreciación del rublo.

Los expertos hablan de “guerra económica” declarada a Rusia por la Administración del presidente de EEUU, Donald Trump, toda vez que el último paquete de sanciones afecta a empresas internacionales que dan empleo a cientos de miles de personas y de las que dependen miles de subcontratas en todo el país.

VIETNAM-APEC-SUMMIT

Donald Trump, presidente de EEUU Y Vladimir putin, presinde Rusia.

Por si fuera poco, Washington ha amenazado con tomar medidas contra empresas de otros países que mantengan negocios con las compañías rusas sancionadas, y ha dado de plazo hasta el próximo 5 de junio para cortar cualquier relación con ellas.

Aunque lo más preocupante para la sufrida economía rusa -que salió hace solo un año de una larga recesión, provocada por las primeras sanciones de Occidente y la caída de los precios del petróleo- es que la intención declarada de EEUU es seguir apretando al régimen de Vladímir Putin.

La Casa Blanca ya ha responsabilizado al Kremlin del presunto ataque químico contra la ciudad siria de Duma, último reducto rebelde en la provincia de Damasco, y Trump ha amenazado con que los culpables de respaldar al régimen de Bachar al Asad “pagarán un alto precio”.

El índice RTS de la Bolsa de Moscú, de referencia por su denominación en dólares estadounidenses, cae hoy por segundo día consecutivo y ya acumula una pérdida cercana al 12 % de su valor, arrastrado por el desplome de las principales compañías minerometalúrgicas del país.

También se ha derrumbado el rublo, que ha perdido casi el 10 % en relación a las principales divisas internacionales, algo que de perdurar podría traducirse en una rápida subida de precios de los productos importados.

El Kremlin quiere quitar peso al descalabro de los mercados y la divisa y el Banco Central de Rusia (BCR) aseguró que la situación no entraña riesgos para la estabilidad financiera del país.

“Las tendencias negativas en la Bolsa tienen en parte un componente coyuntural y en parte emocional. Más tarde habrá una corrección” al alza, dijo a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

A su vez, la presidenta del BCR, Elvira Nabiúlina, llamó a la calma a los mercados y a la población, al recordar que la inflación del 2,4 % registrada en los últimos meses “es la más baja de la historia” de la Rusia postsoviética.

Aunque las autoridades insisten en quitar importancia al efecto de las sanciones, la caída de los mercados demuestra que éste sí ha sido un golpe sensible para la economía.

Los inversores extranjeros han sido los primeros en salir del capital de las empresas sancionadas y de otras que podrían sufrir efectos colaterales, como los bancos que les han otorgado préstamos.

Así, las industrias de maquinaria suizas Oerlikon y Sulzar, anunciaron ayer la compra de todas sus acciones en manos de Víktor Vekselberg, uno de los empresarios y multimillonarios rusos incluidos en la nueva lista negra de EEUU, integrada por siete oligarcas y 17 funcionarios, muchos de ellos dirigentes de grandes compañías estatales.

Vekselberg es el presidente del grupo Renova, un conglomerado empresarial con intereses en los ámbitos de energía, metalurgia, minería, finanzas, comunicaciones y servicios, entre otros.

El desplome de la Bolsa y de la divisa nacional empezó ayer, en un nuevo “lunes negro” de la historia contemporánea del país, que arrancó con una caída cercana al 50 % de las acciones en el mercado de Hong Kong del gigante metalúrgico Rusal, del multimillonario Oleg Deripaska, uno de los sancionados.

A Rusal le siguieron a la baja prácticamente todas las grandes empresas minerometalúrgicas del país, con caídas por encima del 15 %, y el monopolio gasístico Gazprom, cuyo presidente, Alexéi Miller, también está en la última lista de sancionados por Washington.

Igualmente, Sberbank y VTB, los dos bancos más importantes del país, también acumulan importantes pérdidas en la Bolsa de Moscú.

También están en esa lista Kirill Shamálov, exyerno de Putin y accionista de la empresa energética Sibur; Suleimán Kerímov, que controla la compañía extractora de oro Polus, y Vladímir Bodgánov, director de la petrolera Surgutneftegaz.

La agencia estadounidense Bloomberg ha estimado que los oligarcas rusos han perdido 16.000 millones de dólares en las últimas 24 horas.

Según analistas consultados por el diario digital Gazeta.ru, tan sólo el golpe contra las empresas de Deripaska -investigado en EEUU como parte de la llamada trama rusa por sus supuestos lazos con Paul Manafort, exjefe de campaña de Trump- puede afectar al 15 % de la economía rusa. Arturo Escarda

Fuente: EFE

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